Diez cosas que quizás (no) sepas de Teresa

Teresa Perales es valiente, generosa, presumida, solidaria… Repasamos la vida de nuestra embajadora a través de 10 curiosidades que dicen mucho de su personalidad.

Le chiflan los zapatos de tacón y llegó a su boda caminando para darle una sorpresa a su novio. Tiene una socia en la India, se ha tirado en paracaídas y, ahora, ha rodado un corto con Fesser… Con 41 años, Teresa Perales se ha enfrentado a retos y experiencias que muy pocos hemos vivido. Te contamos 10 hechos curiosos que han marcado la trayectoria de la embajadora de Fundación Telefónica:

• Ha tenido más experiencias personales y profesionales que la mayoría de nosotros: desde viajar al Sáhara en misión humanitaria hasta correr la Baja Aragón en un 4X4 o nadar con tiburones. No hay reto que no supere: uno de los más recientes ha sido protagonizar el nuevo cortometraje de Javier Fesser.

• Teresa Perales empezó a nadar a los 19 años, después de la neuropatía que le provocó pérdida de movilidad en las piernas. Se tiró a la piscina con un chaleco salvavidas, su hermano a un lado y su tío al otro. Aunque “al principio nadaba como un perrito y mis movimientos eran muy rudos y descoordinados, pronto comenzaron a encajar, de repente descubrí que se me daba bien nadar”.

• Escogió como deporte la natación por una búsqueda de libertad, pero también por economía. “En el agua me siento libre porque me muevo como quiero y por mi misma, sin necesidad de ningún aparato o acompañante. Pero también lo elegí, antes de saber si se me daba bien, porque era un deporte barato en el que no necesitaba nada especial, solo un gorro, gafas, bañador y toalla”.

• Quería estudiar Medicina para, al terminar, irse de misionera. La enfermedad le sobrevino cuando iba a entrar en la Universidad, pero su vocación altruista y solidaria sigue siendo uno de los rasgos más fuertes de su personalidad.

Estudió Fisioterapia. La primera niña a la que atendió en el hospital como fisioterapeuta, se llamaba Paulita. Vivía en el barrio de Casetas, en Zaragoza. Al salir del hospital, la pequeña siguió reclamando a Teresa (ya no tanto como fisio sino por el apoyo emocional que le daba) y Teresa iba a verla. Como Paulita vivía en un 3º sin ascensor, Perales plantaba su silla en el rellano y subía ‘a brazo’.

Ha sido profesora de la asignatura de libre elección Fisioterapia en el Deporte Paralímpico en la Universidad de Zaragoza; e impartido clases en universidades de verano como las de Teruel o Colindres, en Cantabria.

Entró en su boda caminando, del brazo de su hermano, por el altar mayor de la Basílica del Pilar. Fue la sorpresa que le quiso dar a su marido. Lo hizo con ayuda de unos bitutores en las piernas que, a pesar del dolor y las llagas terribles que le producían, la mantenían en pie. Esa es Teresa Perales: “cuando me fui a comprar el vestido de novia, me encantó pero lo único malo es que con la silla, no podía lucir la cola. Por otro lado, tenía que vencer ese momento raro de que me miraran, así que decidí matar dos pájaros de un tiro”, le contó en esta entrevista de María Adario.

Es Sol­dado Honorífico del Regimiento de Trans­misiones nº 22 (Pozuelo de Alarcón).

• Teresa Perales forma parte de la mayor sociedad solidaria de mujeres del planeta‘De Mujer a Mujer’. Con una contribución de 9 euros, las mujeres españolas que colaboran con esta red se asocian con mujeres de la India para que puedan poner en marcha un pequeño negocio que les garantice la independencia económica y que les permita vivir con dignidad en un país en el que predominan las desigualdades sociales.

• La mujer de la foto que ilustra este post es la socia de Teresa Perales en la India. Se llama Lakshminarshamma. Se conocieron cuando Teresa viajó a La India para profundizar en el proyecto de la fundación Vicente Ferrer De Mujer a Mujer: Sociedades CooperActiva. Lakshminarshamma se había quedado sin recursos por un trágico accidente y para poder alimentar a su familia, decidió comprar una vaca para vender su leche. Cuando Teresa la conoció, decidió ayudarla: “me gusta decir que tengo una socia en la India y que tenemos una vaca lechera”. (ver vídeo de la Fundación Vicente Ferrer).