Teresa y Ona, un encuentro de dos grandes de la natación a cinco meses de Río 2016

Las dos mujeres más laureadas del deporte español, Teresa Perales y Ona Carbonell, han celebrado un encuentro informal para compartir cuáles son sus desafíos, hábitos y preocupaciones a cinco meses de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de 2016.

Entrenamiento, alimentación, hábitos… Las dos grandes nadadoras, ambas seleccionadas para competir en los Juegos de Río 2016, han compartido este viernes, en un encuentro informal en Barcelona, preocupaciones y pasiones de cara a la que es la cita deportiva más importante del año.

La embajadora de Fundación Telefónica, Teresa Perales, competirá en la categoría paralímpica S5, hasta en cinco disciplinas distintas: 50, 100 y 200 metros libre, 50 mariposa, 50 espalda, 200 metros estilos y probablemente 100 braza. Y la capitana del equipo de natación sincronizada, Ona Carbonell, aunque no podrá competir por equipos después de la lesión sufrida el sábado, si lo hará en la modalidad de dúo junto a su compañera Gemma Mengual, después de que en el Preolímpico de hace una semana ambas conquistaran el oro.

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Dos mujeres unidas por una pasión

Les separan 15 años, pero les une la pasión por un deporte: la natación. Casualmente a mediados de los años 90, Teresa y Ona entraban en la piscina, por primera vez, sin saber que el agua se convertiría en su hábitat natural. Una por destino y otra por afición, ambas deportistas se dedicaron a la natación, un deporte que las ha llevado hasta lo más alto del podio.

Teresa aprendió a nadar a los 19 años al quedarse en silla de ruedas tras una neuropatía que le hizo perder la movilidad en las piernas. En ese momento, adentrarse en una piscina significó la libertad. Descubrió que podía moverse por sí misma, sin necesidad de aparatos ni acompañantes y además era un deporte económico:“antes de saber que se me daba bien nadar, también elegí este deporte porque era barato y no necesitaba nada especial, solo un gorro, unas gafas, un bañador y una toalla”.

Descubrió que podía moverse por sí misma, sin necesidad de aparatos ni acompañantes

Por aquel entonces, Ona Carbonell apenas tenía 4 años y ya se empezaba a despertar su interés por el deporte y por el arte. Un buen día, decidió unir estas dos pasiones en la natación sincronizada. “Desde pequeñita, empecé a hacer gimnasia rítmica, pero me encantaba el agua, así que a los 8 años decidí juntar mis dos pasiones. De siempre me ha inspirado todo lo artístico y bailar en el agua, así que la sincronizada es el deporte perfecto para mí”.

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Entrenamientos de élite

A cinco meses de desembarcar en Río 2016 ambas entrenan una media de cuatro a ocho horas diarias. El entrenamiento de Teresa Perales consiste en un promedio de 3,5 a 8 kilómetros a nado diario, mientras que Ona divide su rutina en entrenamientos de cuatro horas a dúo con Gemma Mengual y otras cuatro horas con el equipo. Pero no todo el entrenamiento lo hacen dentro del agua, también combinan la piscina con ejercicios de cardio, estiramientos o gimnasio. Teresa Perales, por ejemplo, entrena la musculatura con elásticos y, con cierta frecuencia, realiza hipoxia intermitente, una técnica de entrenamiento de simulación de altitud para mejorar laoxigenación en su organismo.

Todo ello, combinado en año paralímpico con entrenamiento de altura en el Centro de Alto Rendimiento (CAR) de Sierra Nevada. Ambas coinciden en que la preparación mental es tan importante como la física. Diariamente, trabajan su mente para afrontar todos los retos de manera ordenada y, como dice Ona entre risas, “no perder el norte”. Teresa Perales utiliza también la música como herramienta para visualizar sus objetivos en los Juegos Paralímpicos “tengo unas canciones seleccionadas que me ayudan a imaginarme en el momento justo antes de competir cuando los nervios son más traidores y te juegan malas pasadas. Por ejemplo escucho canciones de ERA basadas en el canto gregoriano medieval, pero también me gusta Vanesa Amorosi o la banda sonora de Gladiator”.

Ambas coinciden en que la preparación mental es tan importante como la física

En cuanto a la alimentación, ambas manifiestan cuidarse mucho. Ona no perdona los desayunos con avena, los frutos secos entre horas y los suplementos energéticos a base de barritas. Por su parte, Teresa elige la quinoa como su alimento estrella, ya sea en polvo, para beber o comer. Otros de sus básicos son las bebidas vegetales de almendras, arroz o chufa, los zumos naturales licuados o los germinados, especialmente la alfalfa.

Teresa Perales, querer es poder

A los 19 años tuvo una neuropatía y perdió la movilidad en las piernas. Aprendió a nadar y la piscina se convirtió en su hábitat natural, se adaptó a la nueva situación y en 1996 empieza a competir con buenos resultados desde el principio.

Hoy, 20 años después de dedicarse a la competición profesional de la natación, es la deportista española más laureada de la historia. Con un palmarés de lujo, igualó en 2012 las 22 medallas olímpicas del norteamericano Michael Phelps y ha batido 7 récords de España y 5 del mundo. En los Juegos Paralímpicos de Río 2016 competirá en la categoría paralímpica S5, hasta en cinco disciplinas distintas. Justo hace dos días, el seleccionador español de futbol, Vicente del Bosque, presentó, junto con otros diez deportistas premiados en anteriores ediciones como los hermanos Gasol, Rafa Nadal o Iker Casillas, la candidatura de la nadadora paralímpica Teresa Perales para el Premio Princesa de Asturias de los Deportes 2016.

Ona Carbonell, pasión por el deporte y el arte

Nace en Barcelona en 1990. Inició sus andadas deportivas con la gimnasia rítmica, pero pronto su pasión por el agua le llevó a la natación sincronizada. A los 14 años entró a formar parte del Equipo Nacional Español de Natación Sincronizada entrenando en el CAR de Sant Cugat. Hasta el momento ha conseguido 40 medallas de oro, 26 de plata y 24 de bronce, compitiendo en tres mundiales junior, cuatro mundiales absolutos, dos preolímpicos y unas Olimpiadas, las de Londres 2012.

La plata olímpica de los Juegos de Londres 2012 es lo más grande que ha vivido como deportista y es una experiencia que la acompañará toda la vida