Una mujer que se llama Soledad

“Amo cada segundo de los que pasan y quiero disfrutarlos”. Teresa Perales rebosa ilusión, su debut en el cine como protagonista de un cortometraje de Javier Fesser ha sido “una experiencia maravillosa”, y eso que no le gusta nada verse en pantalla. Siempre superándose, saboreando cada segundo, ahora le toca regocijarse con esa mujer que se llama Soledad en el corto que se estrena en ‘Hay vida en Martes’. Hablamos de cine.

A Teresa le encanta el cine, la sonrisa de Julia Roberts, todos los papeles de Audrey… pero no volverá a ver una película de la misma manera porque hasta ahora desconocía el trabajo “tremendo” que hay detrás de una escena. Por eso empieza esta entrevista declarando su máximo respeto y gratitud por la gente del cine, en especial, por el equipo “extraordinario” que la ha acompañado en su estreno como actriz.

La ‘sirena del Ebro’ debuta en la gran pantalla a las órdenes del enorme Javier Fesser. “Me he enamorado de él”, confiesa la nadadora en sentido metafórico.

☑ Un regalo de Javier Fesser

Javier Fesser le ha regalado a Teresa un cortometraje. El resultado: una comedia tan absurda como la vida misma, que es también el sello del autor. “Me he enamorado de él. De su forma de trabajar brillante y de una persona que busca la excelencia en todo momento y siempre desde la motivación. Me ha gustado muchísimo”. Así de agradecida se siente la nadadora con el director de películas como ‘El Milagro de P Tinto’ y ‘Mortadelo y Filemón’, ganador de varios premios Goya y nominado en 2007 al Oscar por otro de sus cortos: ‘Binta y la gran idea’.

El regalo de debut a Teresa se titula ‘Servicio Técnico’, una cinta de 10 minutos “súperdivertida”, con efectos especiales incluidos, y que además, depara “alguna que otra sorpresa”, según nos cuenta. Se estrena el 15 de marzo en Espacio Fundación Telefónica Madrid, con un coloquio entre Perales y Fesser en el ciclo ‘Hay vida en Martes’. Un encuentro mágico, como ya lo fue el rodaje.

☑ El reto: salir de la zona de confort

Sacar a Teresa Perales de su zona de confort (esa era la idea) ha resultado fácil porque esta mujer se apunta a un bombardeo. Si a eso añadimos que la nadadora paralímpica con tantas medallas como Michael Phelps tiene la fuerza de un titán, el resultado es una bomba. “Cuando me propusieron rodar una película lo primero que pensé es lo que suelo pensar cuando alguien me propone una idea un poco loca: ¿se lo habrán pensado bien? ¿saben realmente a quién se lo están proponiendo?… Pero luego viene la parte menos sensata de mí y me digo: ¿por qué no? y me lanzo y a ver qué pasa”. Y pasó. Moraleja: nunca retes a Teresa Perales si no quieres que salga airosa del desafío.

☑ Una mujer que se llama Soledad

En su debut, Teresa Perales interpreta a Soledad, una mujer superada por la situación. Tienen en común algunas cosas, pero en genio, Soledad se come a Perales: “a mí me cuesta mucho, mucho, mucho llegar a sacar un poquito del temperamento que muestra Soledad”, reconoce la embajadora de Fundación Telefónica. En su papel, Soledad tiene que enfrentarse a una situación doméstica algo estresante, con ese don que tiene Fesser de “transformar las historias de gente corriente y conseguir que algo que podría perecer normal, sea la bomba”, como lo define Teresa.

☑ Un guión con sorpresas y risas

Ha llorado de risa con el guión y ha tenido que aprender a gritar: “¡A que me levanto y me voy!”, la frase favorita de Perales en esta historia, algo así como el ‘Tócala otra vez, Sam’ pero con el sello de Fesser, que además del director también es el guionista. ‘Servicio Técnico’  es un corto para todo aquel que quiera “ver sorpresa y una historia, no sé si absurda, pero sí muy divertida”, nos cuenta Perales, segura de que “nos va a cautivar de principio a fin porque para eso Javier Fesser es un genio. Juega mucho con el pensamiento del espectador, le encanta el despiste, te muestra una cosa que luego resulta ser otra”.

☑ Un rodaje ‘rodado’ y a contrarreloj

La nueva chica Fesser ha entrado en el mundo del cine por la puerta grande. Arropada por un elenco de actores de primera como César Maroto y Javier Gutiérrez, Goya por ‘La isla mínima’;  y dirigida por el director de una de las películas más taquilleras de la historia del cine español (Mortadelo y Filemón), el debut cinematográfico de Perales ha salido redondo: “Empezamos a grabar como quien no quiere la cosa, yo me ví de repente metida ahí y me daba mucho respeto. No tenía ni idea, no había hecho esto en mi vida y no sabía cómo iba a salir todo, pero… fue rodando la verdad (risas)”.

Se dejó llevar y el resultado es “una experiencia ¡maravillosa!”, sobre todo por “las personas extraordinarias que han estado conmigo, con Javier Fesser a la cabeza. Me lo he pasado muy bien, me he reído un montón haciéndolo”. Tanto le ha gustado, que no le importaría repetir.

Al terminar, después de 12 y 15 horas de rodaje, Teresa “sacó” tiempo para entrenar: “el primer día, mientras iban a comer , yo me quedé en la casa entrenando la hipoxia y luego por la noche me fui a la piscina a nadar. La verdad es que era un poquito tarde pero no podía dejar de entrenar un día, así que allá que me fui (risas). Terminé muy cansada pero muy satisfecha porque me fui a la cama con la sensación de haber hecho el trabajo completo”.

En resumen, dos días de cine y muy pocas horas de descanso: “no pasa nada, al final es un poco de sueño y a recuperarse comiendo bien y ya está”.

☑ “Como si hubiera sido actriz toda la vida”

En su condición de actriz novel, Teresa valora especialmente que la hayan tratado como a una más: “al conocer a Fesser, me dijo una de las cosas que más me gustan. Me dijo: ‘no, no, no te levantes que ya voy yo’, como diciendo: ya sé que no puedes, estoy bromeando, lo que quiero en serio es que lo que te voy a pedir, lo hagas bien”.

También agradece el nivel de exigencia del director: “Fesser me exigió lo mismo que a los demás y buscó en todo momento que lo hiciera muy bien, como si hubiera sido actriz toda la vida. Además lo hizo desde la motivación, desde esas palabras de: ‘está muy bien, pero todavía lo quiero un poquito mejor’. Me encantó porque es muy exigente, en este sentido Javier Fesser es como yo en el deporte: no quiere el bronce, él lo que quiere es el oro. Que salga perfecto Y aunque eso suponga repetir y repetir y repetir, pues oye: ahí estábamos, para que quedara perfecto”.

☑ Consejos para una actriz nobel

Reconoce que el equipo ha tenido mucha paciencia. En contrapartida, ella se ha dejado aconsejar por los veteranos: “me decían  que estuviera tranquila, que iba a salir bien y que me dejara llevar, sobre todo que me soltara. Y yo lo he hecho de verdad”.
Para ella, que no había hecho teatro ni en una función de fin de curso del colegio, lo más difícil fue la interpretación, conjugar la acción con el guión. “Me sabía el texto perfecto, lo había ensayado en casa, pero una cosa es estudiarte el diálogo y otra muy distinta enfrentarte el día del rodaje al guión ya de verdad, con las réplicas del resto del reparto y la acción. Además no empiezas a grabar por el principio de la peli…  Eso, sumado a que además de decir el texto memorizado, tenía que recordar lo que debía ir haciendo a la vez. Claro, como no lo había hecho, pues me costó un poquito. Pero muy divertido”.

☑ Reto superado: ¿cuál será el siguiente?

No para. Tiene los días contados para los Juegos. ” 181 días me quedan por delante para participar en Río2016 y, entre medias más retos, poquito a poco, pasito a pasito: europeos, campeonato de España, concentraciones… muchos días de sufrir un montón la verdad, incluso algún día de vomitar si es como en otras temporadas; pero también días en los que te sientes súperorgullosa porque has hecho un buen trabajo. Independientemente de las marcas y de cuál sea el resultado, cuando tú haces lo que tienes que hacer, te sientes muy bien.

En el camino le acompaña Fundación Telefónica, con “ese equipazo proponiéndome nuevos retos y nuevas locuras. Y yo, que tampoco sé decir que no, y que además me encanta porque me cuidan y me tratan muy bien, pues me tiro a la piscina en todos los sentidos”.

☑ El futuro

El cine tiene la capacidad de transportarnos en el tiempo. Si pudiese mirar el futuro a través de una cámara, Teresa se quiere ver “con 7 medallas más y un montón de proyectos sobre la mesa”. También le gustaría “muchísimo” seguir formando parte del equipo de Fundación Telefónica, “por todo lo que ha significado para mí en este año que llevamos juntos. Ojalá se prolongase en el tiempo, sobre todo por las relaciones personales que se están creando”.

En ese futuro también están su familia y su pequeño Nano, a quien guiará y apoyará en todo lo que quiera ser. “Mi hijo podrá hacer lo que quiera, yo solo quiero que haga deporte. Que elija el deporte que quiera y por supuesto, que decida si quiere competir o no. Evidentemente si elige competir estaré apoyándole y dándole consejos como el mejor entrenador del mundo”.

☑ 2016: #LeTocaaTeresa

Entrevistamos a Teresa Perales el mismo día que se hacía pública su candidatura al Premio Princesa de Asturias del Deporte. La fuerza que transmite, su capacidad de superación, su voluntad… ¿Todo está en la mente?

“Cuando tienes la cabeza bien entrenada es mucho más fácil que puedas llegar a ganar. Y en la vida, en general, pasa lo mismo: no sabría cuantificarlo exactamente, pero lo que sí que sé es que cuando tienes una cabeza bien amueblada e interés por la vida,  tampoco es mucho más que eso (no se trata de ser el más fuerte, ni el de mayor personalidad, ni el más todo). En realidad todo se reduce a tener interés… Amar cada segundo de los que pasan y querer disfrutarlo. Y cuando entiendes que además, eso significa no ser egoísta sino todo lo contrario, creo que tienes el camino mucho más fácil y que disfrutas mucho más de todo lo que haces”.

Quizás sea éste el secreto de que todo le venga rodado. Mejor dicho: aparentemente rodado, porque lo que hay detrás de Teresa Perales, de sus logros y retos cumplidos, es un esfuerzo que parece no tener límites.

Como se dice en el argot… ¡Mucha mierda, campeona!